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A new beginning

There are many ways to live life. Sometimes society makes us believe otherwise, that we do not have many options and that it is best to follow the conventional path. That we have to work to survive (big lie), or that we need to achieve great triumphs to feel fulfilled.

Well, I think that in reality all this is an illusion, a fallacy that we are sold to make us keep the gears of this society moving, a society that is destroying our planet and the most beautiful this life has to offer.

I realized this relatively recently, when I reached my forties. While my friends thought about buying new cars and trying to extend their 30’s for ten more years; I felt an internal sadness that I could not understand and that blocked me. I had everything I had aimed for ten years ago but suddenly I looked around and did not understand my life. I started asking myself why I lived the way I lived and questioned everything I had done so far.

The real change began at a meditation retreat in Menorca, with a magical group of spiritual friends that I met a few years ago. During that retreat we worked with a Buddhist monk on the idea of wanting and power. He taught us that if you know what you want and you feel that you already have it, that will come true. A bit like the principle of quantum physics.

To put the concept to the test, he did an exercise. He asked us to choose something that we would like very much to have in our life and for 27 days we had to carry out the concrete exercise, daily, so that this could become a reality. The idea was that it was something that we wanted a lot and that we saw as very difficult to achieve, like a dream.

In my case, after thinking about it a bit, I realized that I wanted to get a motorhome and take one year to live in a nomadic way. At that time, I was artless and bored with my life and I really wanted a change like that, but when I thought about how to do it seemed impossible, with my projects, my children, work … a lot of obligations that made me feel stuck in my day to day.

Still, I decided to do the exercise. Every day when I woke up, before opening my eyes, I imagined myself in the motorhome, having lunch, parked in front of the sea, traveling, smelling the sea and the forest … For 27 days I was constantly feeling this life as if I was already living it. I even visited motorhome shops and sat in motorhomes just to feel the sensation of living there.

During those 27 days I experienced it with great intensity and, miraculously, what had to happen, happened. After a month of the exercise I had the motorhome. I left my house, reduced all my possessions to what fit in my new little house on wheels and started traveling.

At that moment, I started a new stage that changed my life forever.

Now that you know how everything started. In the next post I’ll tell you about the nomadic adventure, #vanlife.

On the rough roads of Morocco.

Messy entrance after a day of surfing.

Surfing spot in Taghazout.

My neighbor.

 

 

 

 

Post en Español

UN NUEVO COMIENZO

Hay muchas maneras de vivir la vida. A veces la sociedad nos hace creer lo contrario, que no tenemos muchas opciones y que lo mejor es seguir el camino convencional. Que hay que trabajar para sobrevivir (gran mentira), o que necesitamos alcanzar grandes triunfos para sentirnos realizados.

Pues yo creo que en realidad todo eso es una ilusión, una falacia que nos venden para que hagamos funcionar el engranaje de esta sociedad tal como nos marcan. Una sociedad que está acabando con nuestro planeta y con todo lo más bello de esta vida.

Me di cuenta de esto hace relativamente poco, cuando llegué a la famosa crisis de los 40 años. Mientras mis amigos pensaban en comprarse coches nuevos y en intentar alargar los 30 durante diez años más; a mí me entró una tristeza interna que no podía entender y que me bloqueaba. Tenia todo lo que me había propuesto hacía diez años atrás, pero de repente miraba a mi alrededor y no entendía mi vida. Me empecé a preguntar porque vivía de la manera que vivía y cuestionaba todo lo que había hecho hasta el momento.

El cambió real empezó en un retiro de meditación en Menorca, con mi mágico grupo de amigos espirituales que conocí hace unos años. Durante ese retiro trabajamos con un monje budista sobre la idea de querer y poder. Nos enseñó que si tienes claro lo que quieres y sientes que ya lo tienes, eso se hará realidad. Un poco como el principio de física cuántica.

Para poner el concepto a prueba nos hizo un ejercicio. Nos pidió que escogiésemos algo que deseásemos mucho tener en nuestra vida y durante 27 días teníamos que llevar a cabo el ejercicio concreto, diariamente, para que eso se hiciera realidad. La idea era que fuese algo que deseásemos mucho y que viésemos como muy difícil de conseguir, como un sueño.

En mi caso, después de pensarlo un poco, me di cuenta que quería conseguir una autocaravana e irme un año a vivir de forma nómada. En aquel momento estaba arto y aburrido con mi vida y deseaba mucho un cambio así, pero cuando pensaba en como hacerlo lo veía imposible. Con mis proyectos, mis hijos, el trabajo… un montón de “obligaciones” que me hacían sentir atrapado en mi día a día.

Aún así, decidí hacer el ejercicio. Cada día cuando me despertaba, antes de abrir los ojos, me imaginaba en la autocaravana, almorzando, aparcado delante del mar, viajando, oliendo el mar y el bosque… Durante 27 días estaba constantemente sintiendo esta vida como si ya la estuviese viviendo. Incluso visité tiendas de autocaravanas y me sentaba en ellas para sentir la sensación de estar viviendo allí.

Durante esos 27 días lo viví con una gran intensidad y, milagrosamente, pasó lo que tenia que pasar. Al cabo de un mes de terminar el ejercicio, tenía la autocaravana. Dejé mi casa, reduje todas mis posesiones a lo que cabía en mi nueva casita en ruedas y empecé a viajar.

En ese momento, empecé una nueva etapa que cambió mi vida para siempre.

Ahora ya sabéis como empezó todo. En el próximo post os contaré como fue esa aventura nómada, la vida #vanlife.